Por un mejor y completo "Medio Ambiente". Un sitio para discutir sobre Medio Ambiente, Contaminación, Reciclaje, Elementos Biodegradables, Calentamiento Global, Ecología, Seguridad Industrial, Efecto Invernadero, etc.
jueves, 17 de mayo de 2012
Todo sobre las pilas
jueves, 1 de diciembre de 2011
Splits: claves para optimizar la refrigeración de tu casa
viernes, 25 de febrero de 2011
La energía eólica con nuevo logo
Los símbolos constituyen elementos fundamentales en nuestra vida. Sin ir más lejos, la circulación en automóvil sería prácticamente imposible en zonas urbanas sin entender el significado de los símbolos de tránsito.
El desarrollo sustentable también utiliza una interesante cantidad de símbolos, algunos más famosos que otros. El más conocido es sin duda el de las tres flechas unidas para indicar que un producto es reciclable (a diferencia de reciclado), concepto que no aporta muy poco a nivel ambiental. Lo sigue en importancia el de Energy Star, que se encuentra en diversos dispositivos electrónicos como computadoras e impresoras. Otros símbolos que lograron cierto reconocimiento fueron el que indica que en el testeo del producto no se realizaron experimentos con animales, el logo de orgánico que garantiza la no utilización de pesticidas y fertilizantes químicos en procesos agrícolas, el de comercio justo que asegura que la mano de obra fue correctamente tratada y recompensada, así como los símbolos de eficiencia energética que se encuentran en los nuevos electrodomésticos.
Las etiquetas brindan al consumidor mayor información y transparencia sobre los productos que está adquiriendo y le permiten así realizar elecciones acordes a sus creencias y convicciones de manera mas fácil y rápida.
El 17 de enero, la recientemente creada organización Windmade o "hecho con el viento" lanzó una nueva etiqueta denominada con su nombre, con el respaldo del Pacto Mundial de las Naciones Unidas. Esta organización está formada por varias entidades entre las que figuran la empresa de molinos eólicos Vestas , la WWF (World Wildlife Fund), el gigante de la información Bloomberg y la consultora PWC .
Se trata de una nueva etiqueta que no se refiere ni a los materiales con los cuales está hecho el producto ni a su mano de obra, sino al tipo de energía que fue utilizada para su elaboración. Las fábricas, especialmente las de industrias pesadas requieren grandes cantidades de energía para funcionar y en la mayoría de los casos, esta energía proviene de orígen fósil dependiendo de la matriz energética del país o del tipo de central eléctrica que la esté alimentando. El sello de Windmade será una garantía que el producto adquirido fue fabricado exclusivamente con energía proveniente de origen eólico.
Fuente: Diario La Nación
domingo, 29 de noviembre de 2009
Cinco mitos sobre agrocombustibles
Nunca la investigación sobre nuevas fuentes de energía pareció tan urgente. El petróleo, el carbón y el gas contribuyen al recalentamiento del planeta. Además, se estima que las reservas de combustibles fósiles sólo durarán unos cuarenta o cincuenta años. Aun si fuese algo más, el problema de la energía del futuro no quedaría resuelto. Y aunque los precios del petróleo no cesan de aumentar; ¿cómo prescindir de él?
Biocombustibles... La palabra evoca la imagen favorable de una energía renovable, limpia e inagotable, una confianza en la tecnología y en el poder de un progreso compatible con una protección duradera del medio ambiente. El término permite a la industria, a los hombres y mujeres políticos, al Banco Mundial (BM), a Naciones Unidas (ONU) e incluso al Grupo Intergubernamental sobre la Evolución del Clima (GIEC) presentar los combustibles fabricados a partir del maíz, de la caña de azúcar, de la soja y de otros cultivos como la próxima etapa de una lenta transición, que parte desde el pico de la producción petrolera para llegar a una economía energética basada en recursos renovables que todavía no ha sido definida.
Desde ya, los programas son ambiciosos. En Europa se prevé que los combustibles provenientes de la biomasa cubran un 5,75% de los combustibles para transporte terrestre en 2010, y un 20% en 2020. Estados Unidos apunta a 35.000 millones de galones por año. Estos objetivos exceden por mucho la capacidad de producción de la agricultura de los países industrializados del hemisferio norte. Europa debería movilizar el 70% de sus tierras cultivables para mantener ese compromiso; la totalidad de la cosecha de maíz y soja de Estados Unidos debería ser transformada en etanol o biodiésel. Semejante conversión pondría patas arriba el sistema alimentario de las naciones del Norte. Es por ello que los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) miran al hemisferio sur para cubrir sus necesidades.
Indonesia y Malasia incrementan rápidamente sus plantaciones de palma aceitera para poder abastecer al mercado europeo de biodiésel en un 20%. En Brasil -donde la superficie de tierras cultivables dedicada a los cultivos para combustibles ocupa ya un territorio del tamaño de los Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y Gran Bretaña juntos-, el gobierno prevé multiplicar por cinco la superficie dedicada a la caña de azúcar. Su objetivo es reemplazar el 10% del consumo mundial de nafta de aquí a 2025.
La rapidez con que se opera la movilización de los capitales y la concentración de poder en la industria de los agrocombustibles es asombrosa. En los últimos tres años, se multiplicaron por ocho las inversiones de capital riesgo en el sector. Los financiamientos privados inundan las instituciones públicas de investigación, como lo comprueban los 500 millones de dólares en subvenciones otorgados por British Petroleum (BP) a la Universidad de California. Los grandes grupos petroleros, cerealeros, automotores y de ingeniería genética firman poderosos acuerdos societarios: Archer Daniela Midland Company (ADM) y Monsanto; Chevron y Volkswagen; BP, DuPont y Toyota. Estas multinacionales intentan concentrar sus actividades de investigación, producción, transformación y distribución de nuestros sistemas alimentarios y de abastecimiento en combustibles. Razón de más para sacar a la luz, antes de subirse al tren en marcha, los mitos que subyacen en la transición hacia los agrocombustibles.
Mito nº 1
Los agrocombustibles son limpios y protegen el medio ambiente
Porque la fotosíntesis que participa en estos cultivos sustrae de la atmósfera gases con efecto invernadero, y porque los agrocombustibles pueden reducir el consumo de energía fósil, se asegura que protegen el medio ambiente. Cuando se analiza su impacto "de la cuna a la tumba" -desde la roturación del terreno a su utilización en el transporte terrestre-, las limitadas reducciones en las emisiones de gases con efecto invernadero se anulan con aquellas, mucho más importantes, que originan la deforestación, los incendios, el drenaje de las zonas húmedas, las prácticas culturales y la pérdida de carbono de los suelos. Cada tonelada de aceite de palma emite tanto o más gas carbónico que el petróleo. El etanol producido a partir de la caña de azúcar cultivada en selvas tropicales desmontadas emite un 50% más gases con efecto invernadero que la producción y la utilización de la cantidad equivalente de nafta. Cuando comenta el equilibrio planetario del carbono, Doug Parr, jefe científico de Greenpeace, declara categóricamente: "Si se produce sólo el 5% de los biocombustibles destruyendo bosques primarios que todavía existen, se pierde todo lo ganado sobre el carbono".
Los cultivos industriales destinados a los combustibles necesitan enormes esparcimientos de abonos producidos a partir del petróleo, cuyo consumo mundial -actualmente, 45 millones de toneladas por año- más que duplicó el nivel de nitrógeno biológicamente disponible en el planeta. Así, el fertilizante contribuyó en gran medida con las emisiones de óxido nitroso, un gas con efecto invernadero cuyo potencial de recalentamiento global es 300 veces más elevado que el del dióxido de carbono. En las regiones tropicales -de donde saldrán muy pronto la mayor parte de los agrocombustibles-, los abonos químicos tienen entre 10 y 100 veces más efecto sobre el recalentamiento planetario que en las regiones templadas.
Producir un litro de etanol requiere tres a cinco litros de agua de riego y produce hasta 13 litros de aguas residuales. Se necesita el equivalente energético de 113 litros de gas natural para tratar estas aguas residuales, lo que aumenta la probabilidad de que sean liberadas en el medio ambiente, contaminando así los ríos y las napas freáticas. La intensificación de los cultivos energéticos para combustibles también tiene por consecuencia el agravamiento del ritmo de erosión de los suelos, en particular en el caso de la producción de soja (6,5 toneladas por hectárea por año en Estados Unidos, hasta 12 en Brasil y Argentina).
Mito nº 2
Los agrocombustibles no implican deforestación
Sus promotores sostienen que los cultivos efectuados en tierras ecológicamente degradadas mejoran el medio ambiente. Quizá el gobierno brasileño tuviera este dato en mente cuando clasificó alrededor de 200 millones de hectáreas de selvas tropófilas, praderas y pantanos como "tierras degradadas" y aptas para el cultivo. En realidad, se trataba de ecosistemas de una gran biodiversidad en las regiones de la Mata Atlántica, del Cerrado y del Pantanal, ocupadas por poblaciones indígenas, campesinos pobres y grandes explotaciones de pastoreo extensivo de bovinos.
La introducción de cultivos destinados a los agrocombustibles simplemente tendrá como resultado la expulsión de estas comunidades hacia la "frontera agrícola" del Amazonas, allí donde los modos devastadores de desmonte son bien conocidos. La soja provee el 40% de los agrocombustibles de Brasil: según la National Aeronautics and Space Administration (NASA), cuanto más sube el precio de la soja más se acelera la destrucción de la selva húmeda del Amazonas (325.000 hectáreas por año, al ritmo actual).
En Indonesia, las plantaciones de palma aceitera destinadas a la producción de biodiésel -llamado "diésel de la deforestación"- son la causa principal de la retracción de la selva. Hacia 2020, estas superficies se habrán triplicado y alcanzarán las 16,5 millones de hectáreas (Inglaterra y Holanda juntas), con una pérdida del 98% de la densidad selvática como resultado. La vecina Malasia, primer productor mundial de aceite de palma, ya perdió el 87% de sus selvas tropicales y sigue desmontándolas a un ritmo del 7% anual.
Mito nº 3
Los agrocombustibles permitirán el desarrollo rural
En los trópicos, 100 hectáreas dedicadas a la agricultura familiar crean 35 empleos. La palma aceitera y la caña de azúcar crean diez, los eucaliptos dos, la soja apenas uno y medio. Hasta hace poco tiempo, los agrocombustibles abastecían mercados locales y subregionales. Incluso en Estados Unidos, la mayoría de las fábricas de producción de etanol, de un tamaño relativamente modesto, pertenecían a los agricultores. El boom actual hace que la gran industria entre en juego, creando economías de escala gigantesca y centralizando la explotación.
Los grupos petroleros, cerealeros y de cultivos transgénicos refuerzan su presencia en toda la cadena de valor agregado de los agrocombustibles. Cargill y ADM controlan el 65% del mercado mundial de cereales; Monsanto y Sygenta dominan el mercado de los productos genéticamente modificados. Para sus semillas, sus inputs, sus servicios, la transformación y la venta de sus productos, los campesinos que producen para los agrocombustibles dependerán cada vez más de un acuerdo entre empresas fuertemente organizadas. Es muy poco probable que obtengan algún beneficio de dicho arreglo. Resulta más verosímil que los pequeños productores agrícolas sean expulsados del mercado y de sus tierras. Cientos de miles ya han sido desplazados en la "República de la soja", una región de más de 50 millones de hectáreas que cubre el sur de Brasil, el norte de Argentina, Paraguay y el este de Bolivia.
Mito nº 4
Los agrocombustibles no causarán hambre
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), hay suficiente cantidad de alimento en el mundo como para alimentar a todos sus habitantes con una ración diaria de 2.200 calorías, bajo la forma de frutos frescos y secos, legumbres, lácteos y carne. Sin embargo, por ser pobres, 824 millones de personas siguen sufriendo de hambre. Ahora bien, la transición anunciada pone a competir la producción alimentaria con la de combustibles en el acceso a la tierra, al agua y a los recursos. Un ejemplo concreto de esa situación se da actualmente en México. Como sus barreras aduaneras fueron desmanteladas en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), México importa hoy en día el 30% de su maíz de Estados Unidos. La creciente demanda de etanol en este último país provocó una enorme presión en el precio del cereal, que en febrero de 2007 subió a su nivel más alto de los últimos diez años y provocó un aumento dramático en el precio de la tortilla, un alimento básico. Enfrentado a las manifestaciones de descontento de una población pobre golpeada en el estómago, el gobierno de Felipe Calderón, tras una reunión con las multinacionales de la industrialización y distribución de cereales, debió limitar el aumento del precio de la tortilla a un 40% hasta el próximo mes de agosto.
Aprovechando la coyuntura, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) publicó una serie de "estudios" que afirmaban que la salida de la crisis, para México, pasaba por la producción de maíz para agrocombustibles, y que "este maíz debe ser transgénico".
A escala planetaria, la gente más pobre ya gasta entre un 50 y un 80% de sus ingresos familiares en alimentación. Sufren cuando los altos precios de los cultivos para combustibles hacen subir el precio de los alimentos. El International Food Policy Research Institute (Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias, IFPRI) de Washington estimó que el precio de los alimentos básicos aumentará entre un 20 y un 33% en 2010, y entre un 26 y un 135% en 2020. Ahora bien, con cada aumento del 1% en el precio del alimento, 16 millones de personas caen en la inseguridad alimentaria. Si la tendencia actual continúa, 1.200 millones de habitantes podrían sufrir hambre de manera crónica para 2025. En este caso, la ayuda alimentaria internacional probablemente no será de gran utilidad, ya que nuestros excedentes agrícolas irán... a las reservas de nafta.
Mito nº 5
Los agrocombustibles "de segunda generación" están al alcance de la mano
A los promotores de los agrocombustibles les gusta tranquilizar a los escépticos afirmando que los combustibles que hoy en día se producen en base a cultivos alimenticios muy pronto serán reemplazados por otros más compatibles con el medio ambiente, como árboles de crecimiento rápido y el panicum virgatum (una gramínea que crece en matas y cuyo follaje llega a 1,80 metros de altura). Esto les permite hacer más aceptables los agrocombustibles de primera generación.
Saber cuáles son los cultivos que serán transformados en combustible no es pertinente. Las plantas salvajes no tendrán una menor "impronta ambiental", pues su comercialización transformará su ecología. Cultivadas de manera intensiva, rápidamente migrarán de los setos de arbustos y terrenos arbolados hacia tierras cultivables, con las consecuencias ambientales asociadas a ello.
La industria apunta a producir plantas celulósicas, genéticamente modificadas -en particular árboles de crecimiento rápido-, que se descompongan fácilmente para liberar azúcares. Teniendo en cuenta la proclividad a la diseminación ya demostrada por los cultivos genéticamente modificados, pueden esperarse enormes contaminaciones.
Toda tecnología cuyo potencial permita evitar los peores impactos del cambio climático debe ser comercializada a gran escala en los próximos 5 a 8 años. Una perspectiva muy poco probable en el caso del etanol extraído de la celulosa, producto que, hasta el presente, no implicó ninguna reducción en la emisión de carbono. La industria de los agrocombustibles está apostando a milagros.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que, en los próximos 23 años, el mundo podría producir hasta 147 millones de toneladas de agrocombustibles. Semejante volumen estará acompañado por mucho carbono, óxido nitroso, erosión, y por más de 2.000 millones de toneladas de aguas residuales. Por sorprendente que esto parezca, dicha producción sólo compensará el incremento anual de la demanda mundial de petróleo, actualmente estimada en 136 millones de toneladas por año. ¿Vale la pena?
Para las grandes empresas cerealeras, desde luego que sí. Se llamen ADM, Cargill o Bunge, son los pilares de la industria agroalimentaria. Ellas mismas están rodeadas de una cohorte muy poderosa de transformadores de materias primas, de distribuidores asociados por un lado a cadenas de supermercados y por otro a empresas agroquímicas, de semillas y de maquinaria agrícola. De cada cinco dólares que se consumen en alimento, cuatro corresponden a la actividad de estas empresas en su conjunto. Ahora bien, después de cierto tiempo, la parte de producción sufrió una "involución": como las cantidades crecientes de inversiones (inputs químicos, ingeniería genética y maquinaria) no redituaron en un aumento de las tasas de productividad de la agricultura, el complejo agroalimentario debe gastar más para cosechar menos.
Los agrocombustibles son la respuesta perfecta a esta involución. Subvencionados y en etapa de crecimiento, cuando el petróleo retrocede, facilitan la concentración en manos de los actores más poderosos de las industrias alimentaria y energética.
Desgraciadamente, la transición hacia los agrocombustibles padece una tara congénita: éstos entran en competencia con los alimentos por las tierras, el agua y los recursos. Desarrollados en extremo, serán utilizados para producir... agrocombustibles. Una propuesta patética desde el punto de vista termodinámico. "Renovable", en efecto, no quiere decir "sin límites". Incluso si los cultivos pueden volver a plantarse, la tierra, el agua y los nutrientes siguen siendo limitados.
De hecho, el atractivo de estos biocombustibles reside en su potencial de prolongar la economía basada en el petróleo. Con una estimación de un billón de barriles de reservas mundiales restantes de petróleo convencional, un barril de petróleo a 100 dólares no es una realidad muy lejana 16. Y cuanto más alto sea el precio del petróleo, más podrá subir el precio del etanol y seguir siendo competitivo. Por otra parte, es allí donde reside la contradicción para los agrocombustibles de segunda generación: a medida que los hidrocarburos se vuelven más caros, los agrocombustibles de primera generación se vuelven más rentables, desalentando así la inversión en el desarrollo de las generaciones que podrían seguir. Si el petróleo llega a los 80 dólares por barril, los productores de etanol pueden permitirse pagar más de 5 dólares por celemín (alrededor de 127 kg) de maíz, volviéndolo competitivo incluso frente a la caña de azúcar. La crisis energética mundial es potencialmente un premio de entre 80 y 100 billones de dólares para los grupos alimentarios y petroleros. No es sorprendente que no estemos invitados ni incitados a terminar con nuestros hábitos de "sobreconsumo".
La transición hacia los agrocombustibles no tiene nada de inevitable. Ya se han puesto en práctica muchas alternativas locales, conducidas con éxito en el terreno, al mismo tiempo eficaces a nivel energético y centradas en las necesidades de los habitantes, para producir alimento y energía sin amenazar al medio ambiente ni los medios de existencia. Deben asignarse límites -y no subvenciones- a la industria de los agrocombustibles. Sería inaceptable que los países del norte tiraran el fardo de su sobreconsumo hacia el sur del planeta, simplemente porque los países intertropicales gozan de más sol, lluvias y tierras cultivables. Es indispensable una moratoria mundial proactiva sobre el desarrollo de los agrocombustibles; es tiempo de concebir estructuras de regulación y de instaurar programas que permitan la preservación de los recursos. Hay que tomarse el tiempo de establecer una transición mejor; una transición agraria hacia la soberanía alimentaria y energética.
Fuente: Le Monde Diplomatiquesábado, 13 de junio de 2009
EPA: Mirá que fácil es ahorrar
Una canilla bien cerrada aquí. Un documento menos para imprimir allá. Cuando te diste cuenta, ahorraste mucho más de lo que te imaginabas sin hacer grandes esfuerzos. Calentamiento global, cambio climático, agotamiento de recursos, exceso de residuos. Aunque no parezca, estos grandes problemas globales pueden empezar a resolverse con pequeños cambios. Si todos reducimos -aunque sea un poco- nuestro impacto ambiental, el resultado va a notarse. Y si las empresas deciden apoyar este tipo de acciones, va a ser más fácil todavía.
Entre sus consejos:
Energía: Cambiemos las lámparas incandescentes por las de bajo consumo. Su precio es más alto, pero se amortiza ahorrando hasta un 80% de energía.
Papel: Reemplacemos las servilletas de papel por las de tela ¿Se imagina el ahorro si todo el mundo hiciera lo mismo?
Agua: El vidrio es el responsable del 50% de la contaminación del agua. Ayudemos a reciclarlo.
Ahorrar energía, papel y agua
es más fácil de lo que parece.
Fuente: EPA
jueves, 23 de abril de 2009
Consejos para reducir el consumo de energía de tu computadora en el hogar
1-Usá las funciones de gestión de energía de tu PC y monitor.
2-No uses protectores de pantalla. Los "salvapantallas" no son necesarios en los monitores modernos. De hecho, los estudios demuestran que consumen más energía que si se deja que el monitor se atenúe automáticamente cuando no se utiliza.
3-¿Vas a comprar una PC nueva? Priorizá la eficacia energética. Buscá la etiqueta ENERGY STAR.
4-Bajá el ajuste de brillo del monitor. El ajuste de brillo más alto del monitor requiere el doble de energía que el más bajo.
5-Apaga los periféricos (como impresoras, escáneres y parlantes) cuando no los uses.
6-Combatí el consumo por "corriente fantasma"; enchufá todos los aparatos electrónicos a un multitoma de alimentación y apagalo cuando hayas terminado de usar tu PC.
7-Si podés, usá una PC portátil en lugar de una desktop. Las portátiles suelen consumir menos energía.
8-Cerrá las aplicaciones que no se utilizan y apagá el monitor cuando no lo necesites.
9-Usá un medidor de potencia para saber cuánta energía consume realmente tu PC y poder calcular el ahorro efectivo.
10-Programá varias combinaciones de energía según los distintos modelos de utilización. Por ejemplo, podés crear una combinación de energía para reproducir CD de música con la que se apaguen inmediatamente el disco duro y el monitor, pero sin que el sistema quede nunca en modo de suspensión.
Fuente: Infobae
lunes, 20 de abril de 2009
22 de Abril: "Día de la Tierra"

Todos estamos a tiempo de aprender y ayudar
El 22 de abril de cada año se celebra el nacimiento del movimiento ambientalista moderno, el cual se inició en 1970 cuando 20 millones de norteamericanos tomaron las calles, los parques y los auditorios para manifestarse por un ambiente saludable y sustentable.
El Día de la Tierra de 1970 logró una coincidencia política que parecía imposible. Se logró el apoyo de políticos de distintas tendencias, ricos y pobres, citadinos y granjeros, magnates y líderes sindicales. Ese día condujo a la creación de la Agencia de Protección al Medio Ambiente de Estados Unidos y a la aprobación de leyes relacionadas con el aire limpio, el agua limpia y la conservación de especies en peligro de extinción. A partir de entonces, cada año en esta fecha, el mundo entero reflexiona y se moviliza por una Tierra mejor.
"Si en nuestro hogar comenzáramos a generar basura en forma incontrolada, producir ruidos intensos, quemar papeles y demás sustancias que deterioren nuestro aire, agotar el agua y los alimentos y además nos hacinamos... fácilmente podríamos mudarnos de casa o apartamento", señala el Biólogo Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS. "Lo mismo estamos haciendo a escala global, con la única y gran diferencia que será muy difícil mudarnos del planeta", indicó.
Por esa razón la organización no gubernamental venezolana VITALIS, cuya misión es la promoción de conocimientos, valores y conductas cónsonas con la conservación ambiental y el desarrollo sustentable, hace un llamado a todos para que adoptemos principios de actuación ambiental responsable, con miras a detener el incontrolado deterioro de nuestros recursos naturales y el ambiente, lo cual afecta a los seres humanos en forma irreversible.
"Algunos de estos principios son de aplicación simple", señala Marycarmen Sobrino, Directora de Información de VITALIS. "Se trata de adquirir conocimientos y adoptar conductas con las cuales los seres humanos nos integremos a la naturaleza, asegurando el disfrute de los recursos naturales para las generaciones futuras", señaló.
Los principios de actuación responsable de VITALIS comprenden 10 acciones concretas que cada uno de nosotros puede adoptar en su casa, oficina o centro de estudios.
- Haga de su propia vida un modelo de comportamiento responsable en lo ambiental. Por ejemplo: Evite causar ruidos molestos, es más agradable para todos. Ahorre agua, electricidad y genere menos basura, además de ser fácil, le será rentable económicamente.
- Al ir de compras, infórmese sobre los productos que no dañan el ambiente, muchos de los cuales están apropiadamente identificados en su etiqueta.
- Lea las instrucciones de los materiales y equipos que adquiere para su casa u oficina. Algunos materiales, por ejemplo, son igualmente eficientes en menores concentraciones (detergentes, plaguicidas). En cuanto a los equipos, muchos poseen mecanismos de ahorro de energía o combustible.
- Recicle y reutilice tanto como le sea posible. Prefiera artículos reciclados o poco empacados, así estará contribuyendo a consumir menos materia prima y generar menos basura.
- Prefiera carros con gasolina sin plomo, es mas amigable con el ambiente y no contribuye al Calentamiento de la Tierra. Hágale servicio a su carro con regularidad y procure cambiar el aceite en estaciones de servicio que recuperan los residuales. Revise el tubo de escape.
- Los animales silvestres no son buenas mascotas, no pueden domesticarse, mueren rápidamente y pueden llegar a ser peligrosos.
- Deje los desperdicios en los lugares dispuestos para ello, mantenga una bolsa en su carro para la basura, si Ud. lo hace los demás lo harán.
- Frente a un problema ambiental en su localidad, no se quede de brazos cruzados. Escriba una carta a su Alcalde y cópiela a los medios de comunicación social. Insista o envíe su denuncia a través de nuestra página web www.vitalis.net
- Hágase miembro de una organización ambiental, en la cual Ud. pueda participar activamente en sus actividades, además de recibir información periódicamente.
- Comente con sus hijos, familiares y amigos lo que acaba de leer.
Nuestro Planeta en Cifras.
Mide 12.713 km. de diámetro de polo a polo y 12.756 por el Ecuador.
Por ello tiene forma esférica, ligeramente achatada en los polos y ensanchada en el Ecuador.
La superficie terrestre es de 510 millones de Km2 aproximadamente.
El volúmen total de agua de la tierra se estima en 1.420 millones de Km3, incluyendo la contenida en ríos, lagos, hielo, océanos, atmósfera y el subsuelo.
El volumen total de la tierra es de 1.083 mil 320 millones de Km3.
El punto más alto de la tierra es el Monte Everest con 8.848 m. La mayor depresión es el Mar Muerto, un mar interior cuya superficie está a 399 m. bajo el nivel del mar.
Posee más de 6.000 millones de personas, la mitad de los cuales tiene menos de 25 años.
Da un giro completo alrededor del sol en 365 días, 6 horas, 9 minutos y 9 segundos (aproximadamente un año)
Gira sobre si misma en 23 horas, 56 minutos y 4 segundos (aproximadamente un día)
Su velocidad promedio en el universo es de 30 km. por segundo.
Algunos de sus principales males...
Reducción de la Capa* de Ozono, causado por contaminantes que son arrojados en la atmósfera, particularmente gases refrigerantes, CFCs
Lluvia Acida, causada por el dióxido de azufre de las industrias, afectando la composición del suelo y las aguas, afectando la vida sobre el planeta.
Basura, acumulándose en todos los espacios del planeta
Contaminación sónica, afectando a millones de personas, causando hipertensión arterial, ulceras, sordera, gastritis y hasta impotencia sexual.
Contaminación de los suelos, por toneladas de plaguicidas, residuos tóxicos y desechos petroleros y mineros.
Contaminación atmosférica, millones de vehículos aportan día a día toneladas de gases que deterioran la calidad del aire y lo hacen menos respirable.
Explosión demográfica. Cada día nacen alrededor de 250 mil niños en el mundo y cada año la población aumenta en 80 millones de seres humanos.
Deforestación. Cerca de 170 mil km2 de bosques desaparecen anualmente.
Extinción de Especies. Alrededor del 15% de las aves y del 25% de los mamíferos del planeta se encuentran amenazados
Tráfico de Especies, convertido en el tercer negocio más lucrativo del mundo, ha acabado con miles de especies animales y vegetales.
Contaminación de las aguas, por un manejo inadecuado de los desechos, aguas servidas, plaguicidas y fertilizantes.
Desertificación, buena parte del planeta comienza a transformarse en desiertos, con el subsiguiente agotamiento de los recursos que incide en las probabilidades de obtener alimentos nutritivos.
Presiones sobre el planeta exceden su capacidad de recuperación
Un estudio reciente desarrollado por diversas organizaciones internacionales, demuestra cómo en los últimos 30 años, alrededor del 30% de las regiones naturales del planeta se han venido deteriorando en forma alarmante, período durante el cual se ha incrementado la presión humana sobre los recursos naturales y el ambiente hasta en un 50%.
Estos indicadores aportados por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
- PNUMA, el Fondo Mundial para la Naturaleza
- WWF y el Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación
- CMMC, resaltan que "tales presiones exceden la capacidad de regeneración que posee la biosfera de nuestro planeta para recuperarse, con lo cual estaríamos encaminándonos a un inminente debacle ambiental, de no lograrse un cambio sostenible en los patrones de consumo de los recursos naturales", señaló Diego Díaz Martín, Presidente de la organización no gubernamental VITALIS.
Cada segundo media hectárea de bosques es destruida, las emisiones globales de dióxido de carbono sumaron a fines de los 90 alrededor de 25 mil millones de toneladas, casi doblada la cantidad que se registró en 1950 y todavía más de 4 mil millones de seres humanos carecen de agua...
La situación es alarmante, toda vez que los acuerdos internacionales se irrespetan, como sucediera recientemente con la decisión del Presidente norteamericano George Bush (h). A ello debemos agregar, los recientes anuncios que destacan como el índice del Planeta Vivo, desarrollado por WWF a nivel mundial, ha decaído en un 33%, particularmente en cuanto a la situación de los ambientes naturales de agua dulce y marina, además de los ecosistemas forestales y las zonas costeras, reconocidos por su alta sensibilidad.
A todo ello debemos agregar el efecto que ha tenido el acelerado crecimiento poblacional, que alcanza en el presente año a más de seis mil millones de personas que demandan espacio, comida y energía, con la correspondiente generación de residuos de todo tipo, incluyendo algunos altamente contaminantes
Cambios Globales en el Desarrollo Sostenible del Planeta
- Expansión de los Mercados
- Incremento en la Inequidad Social
- Diversificación de las Amenazas Ambientales
- Aplicación de modelos de Desarrollo Incompatibles
- Uso intenso y no sostenible de los Recursos
- Incidencias Macroeconómicas
- Ingreso percápita y distribución interna de la riqueza
- Políticas contradictorias ambientalmente incidentes
- Alta ocurrencia de cambios, sin hilación y coherencia
- Diversificación de los mercados y demandas
- Indicadores de Sostenibilidad Ambiental
- Sociales: pobreza, estructura, acceso y disponibilidad de los servicios
- Ambientales: calidad del agua, aire y los suelos, cobertura, disponibilidad de recursos naturales, modalidades de uso
- Económicos: pobreza, ingresos, distribución de la riqueza
- Salud: Desarrollo humano, morbilidad, mortalidad
- Políticas e Incentivos ambientalmente responsables
Acuerdos Mundiales para salvar el planeta:
La Comunidad Internacional reconoce este día la importancia de salvar el Planeta, a continuación algunos de los acuerdos mundiales para concebidos para ello:
- Convención para la protección de la Flora, de la Fauna y de las bellezas escénicas naturales de los países de América (Washington, 1941) persigue conservar las especies y géneros de la flora y fauna americana, para evitar su extinción.
- Convención sobre la Pesca y Conservación de los Recursos vivos de la Alta Mar.(1961), sobre la base de la cooperación internacional, mediante la acción de todos los Estados interesados, persigue regular la explotación de los recursos vivos de Alta Mar.
- Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional (RAMSAR, 1971) procura asegurar la conservación de los humedales, su flora y su fauna, armonizando las políticas nacionales previsoras mediante una acción internacional coordinada.
- Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas(1977) se adoptan medidas encaminadas a proteger la flora y la fauna silvestre, mediante la cooperación internacional.
- Convención sobre la Prohibición de Desarrollo y Almacenamiento de Armas Bacteriológicas Tóxicas (1978) Con miras a lograr progresos efectivos hacia un desarme general y completo que incluya la prohibición y eliminación de todos los tipos de armas de destrucción en masa.
- Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (1973/1979) Considerando la fauna y la flora como elementos irremplazables de los sistemas naturales de la tierra, se conviene en protegerlos de la explotación comercial, para las generaciones presentes y venideras.
- Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono (1985) Se decide proteger la salud humana y el ambiente de los efectos adversos resultantes de las modificaciones de la Capa de Ozono.
- Protocolo de Montreal Relativo a Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono (1987) Se adoptan medidas preventivas para controlar equitativamente el total de emisiones mundiales de las sustancias que la agotan, con el objetivo final de eliminarlas.
- Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su eliminación (1989) se decide proteger la salud humana y el ambiente contra los efectos nocivos que pueden derivarse de la generación y manejo de los desechos peligrosos y otros desechos.
- Convención para la protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural (1990) Dispone establecer un Sistema eficaz de protección colectiva del patrimonio cultural y natural de valor excepcional.
- Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (1992) Establecer las concentraciones atmosféricas sobre gases de Efecto Invernadero, a niveles que impidan que las actividades humanas afecten peligrosamente el sistema climático mundial.
- Declaración de Río sobre Desarrollo y Medio Ambiente (1992) Se procura establecer una alianza mundial nueva y equitativa mediante la creación de nuevos niveles de cooperación entre los Estados, los sectores claves de la sociedad y las personas.
- Convención Internacional sobre la Diversidad Biológica (1994) mediante la utilización sostenible de los recursos biológicos y una participación justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos, persigue conservar la Diversidad Biológica.
- Protocolo de Kioto (1997) Fue la Tercera Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, se espera un acuerdo entre las partes para el control de la emisión de gases que producen Efecto Invernadero y por tanto el Calentamiento de la Tierra. A la fecha no existe acuerdo entre las partes.
- Convención Internacional para la Lucha contra la Desertificación (1998) Establece un Marco para que los programas nacionales, subregionales y regionales combatan la degradación de las Tierras secas, que incluyen las praderas semiáridas y los desiertos.
Site Oficial: Vitalis
miércoles, 1 de abril de 2009
miércoles, 4 de marzo de 2009
Calendario Ambiental
02 Día Mundial de los Humedales
14 Día de la Energía
Marzo
07 Día del Campo
14 Día Mundial de Acción Contra las Represas, a Favor de los Ríos, el Agua y la Vida
21 Día Forestal Mundial
22 Día Mundial del Agua
23 Día Meteorológico Mundial
31 Día del Comportamiento Humano / Día Nacional del Agua
Abril
07 Día Mundial de la Salud
19 Día del Aborígen
22 Día de la Tierra
26 Accidente Nuclear de Chernobyl (1989)
29 Día del Animal
Mayo
04 Día Internacional del Combatiente de Incendios Forestales
07 Día de la Minería
09 Día Internacional de las Aves
09 Día Mundial de las Aves Migratorias
17 Día del Horticultor
22 Día Internacional de la Diversidad Biológica
31 Día Mundial Sin Tabaco
Junio
05 Día Mundial del Ambiente
08 Día Mundial de los Océanos
17 Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía
Julio
02 Día de la Agricultura Nacional
07 Día de la Conservación del Suelo
11 Día Mundial de la Población
1º Sábado Día Universal de la Cooperación
Agosto
09 Día Internacional de las Poblaciones Indígenas
26 Día Internacional de la Paz
29 Día del Arbol
Septiembre
03 Día de la Higiene
09 Día de la Agricultura
16 Día Internacional de la Protección de la Capa de Ozono
27 Día Nacional de la Conciencia Ambiental
1 al 30 Campaña Mundial "A Limpiar el Mundo"
Ultima semana Día Marítimo Mundial
Octubre
01 Día del Mar y la Riqueza Pesquera
04 San Francisco de Asís (Patrono de la Ecología)
05 Día Nacional del Ave
09 Día del Guardaparque Nacional
16 Día Mundial de la Alimentación
17 Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza
18 Día de la Protección a la Naturaleza
24 Día Mundial de Información sobre el Desarrollo
1º Lunes Día Mundial del Hábitat
2° viernes Día de los Jardines Botánicos
1º Sábado Día Interamericano del Agua
2º miércoles Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales
Noviembre
06 Día de los Parques Nacionales
08 Día del Urbanismo
22 Día de la Flor Nacional (El Ceibo)
3º Jueves Día del Aire Puro
Diciembre
05 Día Internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Económico y Social
11 Día Internacional de las Montañas
15 Creación del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)
Fuente: Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación





